Viaje a Sao Miguel en Islas Azores , Portugal | Que pása en La Punta

Aguas termales en Sao Miguel Azores
Hacía tiempo que había visto una oferta en BuscounChollo en la que se daba a elegir entre un viaje de una semana a Madeira o Sâo Miguel con vuelos y alojamiento. La tarifa era muy económica en el caso de Madeira, no tanto en el de Sâo Miguel así que, como suelo hacer cuando descubro algún paquete vacacional interesante, me puse a investigar por mi cuenta para saber si detrás de esas ofertas había una aerolínea low cost. Es lo que pasa después de cinco años escribiendo sobre viajes y siendo una viajera empedernida. A una se le pegan este tipo de conductas (y no sabes lo que te ahorras).
No tuve que buscar mucho, Ryanair tenía vuelos desde puntos de origen como Oporto y, mira tu que suerte, que yo en aquel momento vivía en Santiago de Compostela. El precio de los vuelos de ida y vuelta con Ryanair era de unos 37 euros por persona en el mes de Febrero. ¿Por qué no? Además, podía llevar el coche ya que la llegada de los parkings «ahorro» ha hecho que se abaraten los precios del aparcamiento de vehículos durante varios días. En este viaje, la empresa que elegí fue Low Cost Parking y no me arrepiento ya que me cobraron unos 26€ por cinco días de aparcamiento, casi la mitad que en el caso de que eligiera el parking propio del aeropuerto.
El aeropuerto de Oporto me recuerda enormemente al de Santiago de Compostela, solo que unas diez veces más grande. Como terminal de vuelos internacionales que es, tiene absolutamente todos los servicios ya que da cobertura al norte de Portugal, siendo el aeropuerto más importante de esta sección del país portugués. No hubo sobresaltos en ningún momento. Ryanair ha relajado sus medidas de restricción de equipajes y poco queda de ellos de lo que veía cuando vivía en Budapest. Una buena noticia para la mayoría de los viajeros.

Del Aeropuerto de Sâo Miguel a Ponta Delgada

Nada más aterrizar, me encantó la ubicación del aeropuerto. Está situado a tan solo 2 kilómetros de Ponta Delgada, la pequeña capital de Sâo Miguel que apenas cuenta con unos 70.000 habitantes y que te permite ir a pie desde la terminal hasta la localidad. Si llevas equipaje, como fue mi caso, los taxis tienen un coste de unos 4€ aproximadamente desde el aeropuerto hasta el centro (nos dejó en Portas da Cidade, el monumento más emblemático de la ciudad).

Si tienes que elegir alojamiento, un apartamento, por favor

El hospedaje en Ponta Delgada no es barato. Tampoco es el equivalente a una noche en París o en Nueva York pero, desde luego, no es lo que te imaginas cuando viajas a una ciudad portuguesa. Por ello, cuando reservé, preferí decantarme por un apartamento céntrico. Escogí un pequeño apartamento en Booking que estaba al lado de Portas da Cidade y que parecía encantador. No me equivoqué, en parte. Me explico.
El apartamento era precioso pero aquello me pareció un poco ilegal. No era la primera vez que me pasaba. En Viena y en Budapest también me sucedió aunque en este caso se notaba a la legua que la dueña encubría esos ingresos añadiéndolos a una tienda de ropa que tenía y que fue en dónde me atendió. En fin, estoy librada de espanto y una vez que vi el apartamento me pareció encantador.

Ponta Delgada, la capital de Sâo Miguel

A pesar de que en todos los blogs de viajes se recomendaba que se dedicara solo una tarde a Ponta Delgada, mi idea era pasar lo que quedaba de la tarde en la que llegué y el día siguiente conociendo la ciudad y probando su gastronomía. Al fin y al cabo, viajar a unas islas y no probar sus delicias del mar es quedarse con una imagen muy sesgada de la visita. Esa misma tarde aprovechamos para pasear por el casco histórico. Desde Portas da Cidade, puedes pasear por sus callejuelas repletas de casas blancas y por templos como la Igreja de Sâo Blas. Esta zona de la ciudad tiene joyas arquitectónicas que cuentan hasta con tres siglos de historia.

A eso de las ocho de la tarde (recuerda que en Azores se come más temprano), elegí para cenar el restaurante Marisca, recomendado en Trip Advisor y del que hablaban maravillas. Mi opinión no es tan halagüeña. Vale que la comida estaba buena pero el término económico abandonó a este restaurante hace mucho tiempo. Días después descubriría que había otros lugares mucho mejores para comer, con mejor atención al cliente y mejor precio. Aún así, la comida era de buena calidad y se notaba que la materia prima era de la zona. Me di por satisfecha.

A la mañana siguiente, la idea era ir al mercado y comprar pescado del lugar. Es una recomendación que haré a todos aquellos que se alojen en un apartamento en cualquier ciudad. Aparte de ser muy divertido buscar recetas con productos que no se han probado nunca, siempre es un placer conocer los tipos de pescado, marisco, carnes, verduras y frutas del lugar.

 

Por la tarde dimos un paseo por todo el puerto desde el Forte de Sâo Blas de Ponta Delgada hasta el malecón. Es un paseo muy interesante de unos 4 kilómetros que recomiendo a cualquiera que le guste caminar e ir conociendo una ciudad sobre la marcha. Tengo que reconocer que a mí me encanta eso de pasar horas entre calles y barrios. Me quedé con las ganas de visitar la Gruta do Carvâo que se encuentra a las afueras de la ciudad pero con un solo día y medio de relajación antes de la visita a los principales rincones naturales de la isla, no hubo muchas ganas. Además, la gruta se encuentra fuera de la ciudad.

 

Por cierto que para quienes quieran comer bien y barato en Ponta Delgada, les recomiendo la Cervejaria Portas da Cidade que, como su propio nombre indica, está en pleno centro. Después del fiasco en Casa Marisca, comí ahí unas tres veces durante el viaje.

Sete Cidades, entre niebla y belleza natural

El tercer día de la visita lo tenía claro. Quería conocer Sete Cidades. ¿Cómo no tener ganas después de todas esas fantásticas fotos? Pues bueno, no hubo mucha suerte ya que una espesa niebla impidió la visita. Si que llegué a visitar el pueblo de Sete Cidades y el camino (ahora carretera) en el que se unen ambas mitades del lago del cráter.

Se suele decir de Islas Azores que en un mismo día puedes ver llover, hacer sol y niebla en tiempos diferentes.

Regresaría, sin embargo, al día siguiente porque si hay algo que me encantó de Sâo Miguel es que las nubes, la niebla, la lluvia y cualquier tipo de eventualidad climática, pasa de largo en cuestión de horas (a veces de minutos). No sin razón, se suele decir de Islas Azores que en un mismo día puedes ver llover, hacer sol y niebla en tiempos diferentes.

 

Estas son las vistas que conseguí captar en la segunda visita a Sete Cidades.

Caldeira Velha, aguas sulfurosas y selva amazónica en pleno Atlántico

Caldeira Velha se está muy bien señalizada, como casi todo en esta isla en la que desplazarse en coche de alquiler es una maravilla.
El precio de la entrada es de 2 euros y no lo entendí muy bien al principio. Recalco, al principio, ya que al adentrarme en esa «selva» comprendí el cuidado y el mantenimiento que conlleva conservar ese ecosistema. En mi caso, lo conocí envuelto en neblina y con un chispeo constante por lo que la sensación de estar en plena selva amazónica fue mucho más intensa.

 

Después de unos 200 metros, llegué al Centro de Interpretación de Caldeira Velha en el que se encuentra un lago de aguas sulfurosas no apto para el baño y otro que sí. Estaba hasta arriba de gente y yo no soy muy gregaria, que digamos, así que continué caminando. El premio por hacerlo fue una piscina natural completamente vacía (sus aguas no estaban tan calientes) que solo es posible retratar en la imagen que está sobre estas líneas.

Lagoa de Fogo, ni Sete Cidades ni nada …

Se me olvidó contarte que antes de ir a la Caldeira Velha este día, también intentamos visitar la Lagoa de Fogo. Fue un Epic Fail en toda regla ya que si Sete Cidades estaba inundado por la niebla, ¿Cómo no pensé antes que el lago de Sâo Miguel que está a mayor altitud no iba a estar igual o peor? Concretamente, se encuentra a 575 metros sobre el nivel del mar y, aunque Sete Cidades se lleve la fama, la lana la carda esta maravilla de aguas verde azuladas y de aspecto marciano a la que no te recomiendo subir si hay una niebla terrible porque, en serio, pasé miedo. A tal altitud, no se veía nada a los lados de la carretera y daba la impresión de que estaba flotando sobre las nubes, con coche y todo.
Regresé al cabo de dos días y todo era diferente. Un maravilloso lago de cráter ubicado en el volcán de Água de Pau. Dio pena no tener tiempo para hacer ninguna de las rutas del lugar ya que en cinco días escasos, apenas había planeado una pequeña ruta de 6 kilómetros por Sete Cidades y otra al día siguiente en Furnas.

Lagoa das Furnas, el desquite con una ruta de 18 kilómetros

Era la única ruta circular que había en Furnas y es la que hice. Rodea completamente el lago homónimo y es impresionante porque a lo largo de este recorrido hay numerosas construcciones, desde esculturas hasta una iglesia, la Capilla de Nuestra Señora de las Victorias.

 

Una vez que llegué a mitad de camino, descubrí lo más famoso de este lago que es la zona en la que se hace el plato típico del lugar, el cocido, que se prepara de la siguiente manera; se ata una cuerda al puchero y se introduce en agujeros excavados en la tierra que tienen actividad volcánica. 

De hecho, después de casi ocho horas de cocción, el cocido tiene un regusto a azufre muy particular.

Otros lugares que vi de paso durante mi viaje

En apenas seis días hubo tiempo para todo (y tanto) y aunque era invierno y había determinadas actividades que no podíamos realizar, lo cierto es que, finalmente, conocí muchos lugares de interés. Es el caso de Ribeira Grande, una villa marinera en el sur de la isla que en verano tiene una atracción principal: la isla Vila Franca do Campo en la que se practican toda clase de deportes acuáticos y desde la que se pueden avistar cetáceos. También es recomendable conocer Mosteiros, que tiene unas playas y acantilados mágicos. Se encuentra ubicado al norte de la isla.

 

Realmente, hay innumerables pueblos, acantilados y, en general, paisajes que conocer en esta isla. Si quieres seguir mis viajes, conoce mi blog en Instagram y comparte tus experiencias en la sección de comentarios.

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